El oído y sus partes

Disfrutar de nuestra música favorita o percibir la voz de nuestros seres queridos son solo algunas de las acciones que le debemos a nuestros oídos. Cada vez que escuchamos un sonido, un complejo proceso se pone en juego en el oído para interpretar las ondas sonoras y mandarlas al cerebro en forma de información. Conocer el oído y sus partes nos permite entender mejor el proceso auditivo.


Qué es el oído

El oído es un órgano complejo y fascinante encargado de la audición y del equilibrio de nuestro cuerpo, y posee algunas peculiaridades que lo vuelven único. Por ejemplo, es el órgano que posee el hueso más pequeño del cuerpo (el estribo), y a su vez es protegido por el hueso más duro (el temporal).


Función del oído

En el proceso de audición , el oído es el principal encargado de captar las ondas sonoras que circulan por el aire y traducirlas en información para enviarlas al cerebro.

El oído es también el centro de equilibrio del cuerpo. Las células ciliadas localizadas en el oído interno son las encargadas de percibir cada vez que se efectúa un movimiento, para luego mandar esta información al encéfalo. Es por esto que en casos de enfermedades que afectan al oído, como ciertas infecciones o la Enfermedad de Meniere, se pueden presentar síntomas como mareos, vértigo, e incluso caídas.

Además de encargarse del equilibrio y de la audición, el oído es un órgano que cuenta con otras curiosas funciones que son poco conocidas. Entre ellas, podemos mencionar que posee un mecanismo de auto limpieza -por lo que los hisopos no son necesarios para mantenerlo limpio y hasta pueden llegar a resultar dañinos según la Organización Mundial de la Salud.

El oído es también un órgano que se protege a sí mismo de la suciedad, las bacterias y otras amenazas mediante la generación de cera, y nunca duerme, ya que es un componente clave en el instinto de supervivencia humana. Además, la conexión entre el tímpano y la lengua lo convierte en un actor clave a la hora de saborear alimentos, por lo que cualquier alteración que este sufra puede generar un cambio en la percepción de sabores.

Otra particularidad del oído descubierta por científicos de la Universidad de Arizona, es que ambos oídos oyen de manera diferente. De esta manera, el derecho se especializa en la escucha de música, mientras que el izquierdo percibe mejor los sonidos de la voz humana.


Partes del oído y sus funciones

El oído se divide en tres partes: el oído externo, el oído medio y el oído interno. Estas funcionan armoniosamente como una unidad funcional.

Función del oído externo

El oído externo se encarga de captar las ondas sonoras y dirigirlas al interior del oído. Está compuesto por:

  • La oreja o pabellón auditivo : es la parte visible de la oreja, y está compuesta de piel y cartílago. Su forma de embudo le sirve para captar las ondas sonoras y mandarlas hacia el conducto auditivo.

  • El conducto auditivo : tiene entre unos 3 y 5 centímetros de largo, y conecta la oreja con el tímpano. Sus funciones incluyen proteger el tímpano mediante una ligera curva que evita el ingreso de agentes externos, y amplificar sonidos bajos.

  • Tímpano : es una membrana muy delgada que delimita el oído medio y el externo, y transmite las vibraciones de las ondas sonoras a los huesos del oído medio.

Función del oído

El oído medio es un espacio lleno de aire donde están los tres huesos más pequeños del cuerpo humano: el martillo , el yunque y el estribo . La función del oído medio es transmitir y amplificar, mediante el trabajo en equipo de estos tres huesos, las vibraciones hacia el oído interno. Esto se logra a través de la vibración de la ventana oval , que es una membrana que recubre la entrada a la cóclea, y de la ventana redonda , que vibra en sentido contrario, generando que un líquido que está presente dentro de la cóclea se mueva.

Las ondas sonoras se amplifican en el oído medio por un aumento de presión que se da por la diferencia de tamaño que existe entre la membrana timpánica, de tamaño relativamente grande, y la ventana oval, que es mucho más pequeña.

Función del oído interno

El oído interno, o laberinto, está formado por una compleja combinación de tubos y conductos óseos y membranosos. La función del oído interno es la de recibir las vibraciones del oído medio y traducirlas en impulsos nerviosos que se enviarán al cerebro. Dentro del oído interno podemos encontrar las siguientes partes:

  • Los canales semicirculares : estos no forman parte del mecanismo de audición, sino que están encargados del sentido de equilibrio.

  • Vestíbulo : es una cavidad llena de un líquido denominado perilinfa. Está conectado en uno de sus extremos con los canales semicirculares, y en el otro con la cóclea.

  • Cóclea : es un conjunto de tubos enrollados en forma de caracol. Esta contiene el órgano de Corti , el principal órgano en el cuerpo encargado de la audición, ya que es el que traduce el movimiento del líquido en impulsos neuronales.

  • Nervio auditivo : es un entramado de fibras nerviosas que se encargan de transmitir la información sobre el sonido y el equilibrio desde el oído hasta el cerebro.


Entonces, ¿Cómo funciona el oído?

Cada vez que escuchamos un sonido, todas estas partes del oído actúan en conjunto de manera armónica y casi instantánea, para traducirlo en información y enviarlo al cerebro. El recorrido que hace un sonido hasta llegar al cerebro es el siguiente:

El pabellón auditivo capta las vibraciones en el aire y las envía a través del conducto auditivo hacia el tímpano . Este comienza a vibrar, transmitiendo las vibraciones a los huesos del oído medio . Estos, a su vez, hacen vibrar las membranas de la ventana redonda y la ventana oval en sentido contrario, generando que el líquido en el oído interno se mueva. El movimiento del líquido activa las células ciliadas de la cóclea , que lo traducen en impulsos nerviosos que son enviados al cerebro por el nervio auditivo .

Estos impulsos son decodificados por el cerebro, concluyendo el fenómeno de la audición.