Consejos para personas con problemas auditivos y sus seres queridos

El proceso de pérdida auditiva puede ser difícil para pacientes y familiares. Algunas consideraciones a tener en cuenta para atravesarlo de la mejor manera.


La pérdida auditiva puede resultar un proceso difícil y desconcertante para aquellos que la sufren y quienes los rodean. Tener información puede ayudar a que el proceso sea más fácil y llevadero.

En uSound nos preocupamos por ofrecer soluciones prácticas y ayuda en este período, por eso, hablamos con distintos profesionales médicos para darte los mejores consejos para personas con problemas auditivos y sus seres queridos.


Todo empieza por la detección

La hipoacusía no tratada puede afectar la vida social de quien la padece. Sin embargo, existen formas de mejorar la comunicación si es el padecimiento es identificado a tiempo. Una detección temprana de la pérdida auditiva puede resultar un factor determinante a la hora de tratarla y frenar el deterioro.

Detección de la hipoacusia en niños

Entre 1 y 5 de cada 1000 bebés recién nacidos padece de hipoacusia. La detección en los primeros tres meses de vida es muy beneficiosa para su tratamiento por lo que es fundamental que los padres se mantengan atentos a síntomas que hagan sospechar algún grado de deficiencia auditiva en los años posteriores.

La fonoaudióloga Nora Agüero explica que, por suerte, en los últimos años se ha avanzado mucho en términos de tecnología con la aparición de los estudios de screening. Estos permiten detectar futuros problemas auditivos en bebés desde las primeras horas de vida mediante una prueba sencilla y rápida. De esta manera, se pueden comenzar a tratar desde temprano mediante ejercicios de estimulación, y con la aplicación de implantes o audífonos. Así, evitar futuros problemas en el aprendizaje, el habla, y el desarrollo social y emocional del niño.

Detección de la hipoacusia en adultos

El deterioro de la capacidad auditiva en los adultos es un fenómeno común, y las probabilidades de que aparezca aumentan con el correr de los años, ya que es una consecuencia natural del envejecimiento. Sin embargo, al tratarse de un fenómeno gradual, muchas veces quienes la padecen no son conscientes de ello. Por esto, es necesario prestar atención a la aparición de alguno de los siguientes síntomas en alguno de sus seres cercanos o usted mismo:

  • Tiene dificultad para escuchar en ambientes ruidosos.

  • Percibe voces a niveles normales como murmullos o como si se estuviera hablando muy bajo.

  • Pide que le repitan las cosas reiteradas veces

  • Escucha una palabra por otra (a veces parecida)

  • Permanece callado, se aísla de las conversaciones.

  • Escucha la radio o la televisión a volúmenes muy altos.

  • Habla muy fuerte.

  • Presenta zumbidos o presión en el oído.

  • Mareos o pérdidas de equilibrio.

En el caso de presentar alguno de estos síntomas, es recomendable acudir a un especialista y llevar a cabo una revisión auditiva. Una vez detectada la hipoacusia, se realizará el tratamiento específico a las necesidades de cada paciente. Estos pueden abarcar desde soluciones tan simples como remover un tapón de cera en caso de que este sea el causante de la pérdida auditiva, la utilización de fármacos en caso de infecciones, o la utilización de auriculares, audífonos o implantes para casos de hipoacusia irreversible.


Consejos para comunicarnos con personas con discapacidad auditiva

Además de ayudar a identificar la condición, tenemos que ser concientes de que las personas con discapacidad auditiva necesitan paciencia . La fonoaudióloga Agüero remarca su importancia: “Un problema que tienen las personas que padecen disminución auditiva es que cuando empiezan a preguntar ‘¿qué?’ o ‘¿cómo?’ a cada rato, al ver que los miran mal, se aíslan”. Por esta razón, es importante acompañarlos en este proceso y conocer la mejor manera de comunicarnos con ellos para asegurarnos que formen parte de la conversación. Algunos lineamientos incluyen:

  • Hablar de manera pausada, de frente.

  • No gritar.

  • Asegurarse de captar su atención antes de comenzar a hablar.

  • Si no entiende una palabra o frase, reformularla. Algunas palabras son más fáciles de escuchar o para la lectura labial que otras.

  • En conversaciones grupales, procurar hablar por turnos y sin interrumpirse, y guiar a la persona en el rumbo de la conversación si se muestra perdida.

  • Eliminar ruidos o música de fondo.

  • Hablarle al oído en el que tiene el auricular o en el cual escucha mejor.


De yapa: cómo lograr una prevención efectiva

Según la Organización Mundial de la Salud, hay 1100 millones de jóvenes en todo el mundo que podrían estar en riesgo de sufrir pérdidas auditivas debido a prácticas nocivas. 1Es importante lograr una concientización acerca de estos peligros, ya que el deterioro en estos casos es de carácter irreversible.

Ante esto, la fonoaudióloga Agüero recomienda prestar especial atención a la exposición a ambientes ruidosos como discotecas, recitales, o gimnasios, entre innumerables otros. Evitar estos lugares no es la única opción para cuidar los oídos, sino que existen otras alternativas. Algunas de ellas incluyen tomar breves descansos de exposición al ruido, alejarse lo más posible de fuentes de sonido como altavoces, o trasladarse a los lugares más silenciosos que se encuentren. Otra opción recomendable es la utilización de protectores de audición, que alcanzan reducciones de hasta 15 dB. De esta manera, se puede disfrutar de estos eventos sociales y cotidianos sin poner en peligro nuestra audición.

Además, la especialista hace especial hincapié en el uso responsable de los auriculares . Lo principal es cuidar los volúmenes a los que se escucha. El tímpano aguanta la tensión de hasta unos 70 decibeles. Intensidades mayores pueden causar traumas acústicos que dañan las células nerviosas del oído, que son irrecuperables.

Los dispositivos y teléfonos inteligentes incluyen tecnologías que miden los niveles de exposición al ruido. Esta información está al alcance de casi todos, y puede hacer la diferencia en el cuidado. Es una buena idea utilizar auriculares que aíslen sonidos externos y que calcen bien, para poder disfrutar mejor de la calidad de la música sin tener que subir el volumen por demás. Por otra parte, es importante tomar descansos o intervalos en el uso de estos dispositivos, para permitir que los oídos descompriman.

Desde la Organización Mundial de la Salud, además de referirse a la conciencia en el uso de auriculares y la exposición a ambientes ruidosos, recomiendan a los jóvenes llevar a cabo revisiones auditivas periódicas y mantenerse alerta a los síntomas de pérdida de audición. “Estos cuidados deberían difundirse más para lograr una población auditiva más sana” afirma Agüero. Sin embargo, anticipa, “es un camino largo por recorrer”.